martes, 8 de diciembre de 2009

La Navidad China

Mi familia vive en los Estados Unidos pero ellos son inmigrantes. Mi abuela nació en China porque mis tátara-abuelos eran misioneros. Ella se mudó a Dakota del Sur cuando tenía 18 años. Mi hermano mayor se casó con una China hace cinco años. Por eso, tengo dos sobrinos medio chinos y medio norteamericanos. Mis pobres sobrinos– tienen pelo negro como la noche y piel blanca como la luna. Mis abuelos vivieron en Taiwán cuando yo era una niña, y la cultura china se ha integrado en nuestra cultura.
Por eso, a veces mi familia tiene comida china en navidad. Todos mis tíos, primos, hermanos, padres, y familia van a la casa de mis abuelos por la gran fiesta. Cada persona trae de su casa una cosa que ya no quiere o ya no usa. Esas cosas las envuelven como regalos para Navidad. Unos ejemplos de estas cosas son películas viejas, una casa para pájaros, unos tirantes, fotos viejas, y otras cosas que nadie quería. Luego intercambiamos los regalos, se llama “Intercambio del Elefante Blanco.” A los niños de la familia les gusta esto.
Luego, el abuelo da gracias a Dios por la vida y el bienestar de la familia. A veces el lee un texto sobre navidad o un cuento de Navidad. La casa siempre tiene un árbol de Navidad muy grande en la sala, y el árbol es hermoso con luces y baratijas. A mi mama le gusta sentarse y mirar al árbol de Navidad.
La casa entera huele a pavo y canela. Todos hablan. Mi hermano habla de la importancia de las ciencias contra la religión mientras mi padre escucha y habla del misterio de Dios. Mis tíos miran el partido de futbol americano mientras mis tías cocinan la comida. Mi abuela encuentra a las personas sin conversaciones habla con ellos. Ella tiene mucho amor para todos. Comemos comida china con pavo. Unas personas comen con palillos, otras con tenedores, los niños con sus manos. Después de la comida, mi abuela nos dio galletas del futuro, una tradición de los chinos. Una vez mi abuela nos dio galletas muy especiales. Mi abuela no sabía que los mensajes en las galletas que ella compró tenían frases sucias y lascivas. Cuando la familia abrió las frases, todos dijeron una cosa sexual o usaron palabras con otros significados. Mi abuela estaba avergonzada, y toda la familia pensó que el incidente fue chistoso. Después comimos, empezamos a abrir los regalos. Cada miembro de la familia compraba un regalo para otra persona. Antes de Navidad, establecemos parejas para cada uno. Antes del fin de la noche, siempre cantamos La Noche Silenciosa y oramos y damos gracias a Dios por Jesús. Para muchas personas, la noche antes de Navidad es más preciosa que todos los otros días en el año.

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