
Un día una mujer fue a una empresa de arquitectura para una entrevista de trabajo que ella consideraba muy importante. Ella era arquitecta. La mujer estaba vestida de manera poco adecuado para una entrevista de trabajo. Ella llevaba un vestido rojo sangre, lo que al jefe de la empresa no le gustó para nada. Generalmente en una entrevista de trabajo no se debe vestir de un rojo demasiado fuerte porque el rojo indica poder. Durante la entrevista el jefe la trató como al resto, pero al final, el jefe le explicó no es muy bueno vestir de rojo para una entrevista. En ese momento ella se puso roja (se coloreó) y salió inmediatamente olvidando su cartera.
La mujer no se dio cuenta de que había olvidado su bolsa. Horas después se percató de que no la tenía y corrió a la oficina a recogerla. Al llegar a la oficina encontró su cartera cerca de una pintura. Esta pintura la había hecho el jefe, y la había dejado para ella. Con esa pintura él quería decirle por qué no se debe usar rojo para una entrevista. El jefe contrató a otra mujer para el trabajo, y nunca más ella se vistió de rojo porque ella quería un trabajo.
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